Guía del producto18 de junio de 20265 min

El tutorial de bienvenida: breve, saltable, útil

El tutorial de bienvenida de Narraya: cinco pasos, cinco minutos, saltable. No es una ofensa a la inteligencia del escritor, solo un plano del comercio.

Team Narraya

A los escritores no les gustan los tutoriales. Es una pequeña verdad de nuestro oficio: quien pasa el día buscando la palabra justa alberga una desconfianza legítima hacia quien pretende «explicarle» una herramienta. El subtexto (tácito, pero sentido) parece ser: «le guiamos porque solo no se las arreglaría». Pero un escritor, la mayoría de las veces, se las arregla solo. Lo ha hecho siempre.

Existe, sin embargo, un tutorial de bienvenida en Narraya. Vale la pena explicar por qué, y sobre todo lo que no es.

No es una ofensa a la inteligencia

Un tutorial, tal como lo hemos pensado, no presupone que no sabe escribir. Solo presupone que Narraya no es Word, ni Scrivener, ni ChatGPT, ni ninguna de las herramientas que ha usado antes. Tiene sus propios conceptos (memoria narrativa, créditos, fichas conectadas, kanban de capítulos) y mostrárselos una vez, en orden, le ahorra las dos horas de exploración a ciegas que serían necesarias para descubrirlos solo.

Es un pacto: cinco minutos en el primer acceso, y la interfaz deja de ser opaca.

Un onboarding no es una lección: es un plano del comercio, entregado en silencio a quien entra por primera vez.

Lo que cubre el tutorial

  1. La biblioteca.

    Dónde viven sus libros, cómo crear nuevos, cómo organizarlos. Dos minutos para entender el punto de partida de cada sesión.

  2. El editor.

    Cómo abrir un capítulo, dónde encontrar el modo concentración, cuáles son los atajos esenciales. Sin pretensión enciclopédica: solo el esqueleto.

  3. Las fichas de personajes.

    Dónde se crean, cómo se conectan a los capítulos, cuándo merece la pena rellenarlas. Una función estructural que merece un minuto de atención.

  4. El análisis IA y los créditos.

    Cómo lanzar un análisis, cuánto cuesta, por qué se le muestra el coste por anticipado. La parte donde Narraya se distingue más, y que merece, por tanto, una presentación cuidadosa.

  5. Las preferencias.

    Tema claro/oscuro, idioma de la interfaz, notificaciones. Todo se puede configurar después, pero conviene saber dónde está.

Se puede reabrir desde los ajustes

Si se salta el tutorial y al cabo de una semana se da cuenta de que le habría ayudado, no necesita crear una cuenta nueva. Vaya a Ajustes → Ayuda → «Reabrir el tutorial de bienvenida». Puede repetirlo todas las veces que quiera. Algunos usuarios lo vuelven a ver al cabo de un mes: en ese momento tienen las preguntas correctas, y las respuestas del tutorial se vuelven más claras.

El tutorial es saltable, el banner prescindible

En el primer acceso, un banner le propone iniciar el tutorial. Puede iniciarlo, posponerlo, cerrarlo definitivamente. Sin muro: si es de los que prefieren explorar una interfaz a manos limpias, Narraya no se interpone. El banner aparece una vez, y si lo cierra con «no mostrar más», no vuelve.

Es una pequeña cuestión de respeto: cualquier plataforma que le obligue a una introducción obligatoria le trata como a un novato al que domesticar. Preferimos tratarle como un adulto que decide qué leer y cuándo.

Tres perfiles, tres experiencias

La utilidad del tutorial varía mucho según lo que haya usado antes. Se lo decimos por anticipado, para que elija con conocimiento.

Nunca ha usado una herramienta de escritura dedicada

Viene de Word o Google Docs. El tutorial le es muy útil: fichas de personajes, kanban, memoria narrativa son conceptos nuevos. Le aconsejamos seguirlo entero.

Es veterano de Scrivener o yWriter

Reconoce el modelo mental de una herramienta de escritura estructurada. Una pasada rápida basta para ver dónde se distingue Narraya: memoria IA, créditos, editor inspirado en el papel. Puede saltarse las partes básicas.

Es su primer encuentro con la IA para escritura

Ha escrito libros, quizá publicado, pero nunca ha usado IA en el proceso. El tutorial le es valioso sobre todo en el último paso (análisis IA, créditos): conceptos nuevos que merecen un buen marco.

Lo que el tutorial no hace

No intenta venderle planes de pago durante los cinco minutos. No le pide «completar» acciones para desbloquear confeti o medallas. No le inscribe en una secuencia de correos pedagógicos semanales. Es una introducción, no un embudo de marketing disfrazado.

Sobre todo, no imita la experiencia interactiva de los juegos. Algunos onboardings le obligan a «practicar» cada función con un ejercicio falso antes de dejarle libre. Es un mecanismo apropiado para un software complejo como Photoshop; para un editor de escritura, es infantilizador. Narraya le muestra dónde están las cosas, y luego le deja tranquilo. Las usará cuando las necesite.

En el fondo, el mejor onboarding para una herramienta de escritor es una sola cosa: que la herramienta funcione bien, que la primera sesión sea fluida, que la segunda no le obligue a releer el manual. El tutorial de Narraya es solo el puente entre la primera apertura y la autonomía: un puente corto, que solo cruzará una vez, si todo va bien.

¿Quiere ver cómo es el primer acceso? La demo en vivo parte de una cuenta prerellenada, donde puede imaginar lo que sería entrar en Narraya desde cero.

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