Escritura18 de junio de 20265 min

Diccionario del libro: términos, nombres propios, neologismos

El diccionario del libro en Narraya: cero falsos positivos en nombres inventados, coherencia ortográfica, contexto para la IA. Una lista por libro, no global.

Team Narraya

Si alguna vez ha escrito un fantasy con veinte topónimos inventados, una novela histórica cargada de títulos nobiliarios olvidados o una ciencia ficción llena de tecnologías ausentes del diccionario, conoce el problema: cada vez que abre el corrector ortográfico, le recibe un bosque de subrayados rojos. «Athelgar» se marca como error. «Margrave» también. El nombre de su ciudad inventada, «Volturica», se trata como falta y se sustituye por «Volterra».

El diccionario del libro resuelve este problema, y otros dos entre bambalinas.

Un diccionario por libro, tres problemas en uno

El diccionario es una lista de términos propios de su novela: nombres propios de personajes, topónimos inventados, neologismos, técnicas de género. Una vez añadidos, Narraya los trata como palabras legítimas. Pero no es solo una lista de «palabras a no corregir»: es un registro que mejora la coherencia global del libro.

  • Cero falsos positivos. El corrector deja de marcar «Athelgar» como error.
  • Coherencia ortográfica. Si en el capítulo tres ha escrito «Athelgar» y en el siete «Athalgar», Narraya le avisa. Un error clásico en libros con muchos nombres inventados.
  • Contexto para la IA. Cuando Narraya analiza un capítulo, conoce el significado de sus términos particulares. El análisis no «tropieza» con palabras que no reconoce.
Un vocabulario inventado es la mitad del encanto de un mundo inventado. Pero hay que mantenerlo en orden, o el mundo se derrumba sobre una contradicción de una sola letra.

Cómo construirlo sin que sea una carga

  1. Empiece por los nombres de los personajes principales.

    Añada protagonistas y antagonistas en cuanto los establezca. Son los que más arriesgan una grafía incoherente.

  2. Añada los topónimos recurrentes.

    Ciudades, regiones, edificios, calles con nombre inventado. No hace falta catalogar cada lugar mencionado una sola vez.

  3. Inserte los neologismos del género.

    Términos de fantasy (razas, magias), de ciencia ficción (tecnologías, unidades inventadas), históricos (títulos, oficios extintos).

  4. Actualice sobre la marcha.

    No intente rellenar el diccionario en una sola sesión. Cada vez que invente un término al escribir, añádalo en el momento. Es cuestión de segundos.

  5. Limpie en la revisión.

    En fase de revisión, relea el diccionario: elimine entradas inventadas y luego abandonadas, unifique grafías inciertas, añada variantes aceptables (plurales, declinaciones).

El diccionario es por libro, no global

Cada libro tiene su propio diccionario, separado. Los términos de su fantasy no contaminan su novela negra, ni viceversa. Es una garantía coherente con la filosofía de Narraya: cada novela es un universo en sí misma.

Géneros distintos, necesidades distintas

Fantasy

Nombres de razas («dríades», «orcíficos»), lugares («Valle del Crepúsculo»), lenguas inventadas, sistemas de magia. Los fantasy pueden alcanzar diccionarios de 200-300 términos: mejor introducirlos pronto.

Ciencia ficción

Tecnologías, unidades de medida inventadas, razas alienígenas, siglas de agencias galácticas. Atención a la coherencia de las siglas: «CIPAR» nunca debe convertirse en «CIPAR-3» si no estaba previsto.

Histórico

Títulos nobiliarios obsoletos, oficios extintos, topónimos antiguos, fórmulas de cortesía del siglo XIX. Menos invención, más documentación: el diccionario se vuelve también archivo.

Saga familiar

Motes, diminutivos, apellidos cariñosos. En una novela que atraviesa cuatro generaciones, la abuela «Tecla» no debe ser solo «Tecla» en un capítulo y «tía Tecla» en otro sin razón.

Cuándo el diccionario «basta»

No hay una medida objetiva. Una buena señal: si durante la escritura del sexto o séptimo capítulo Grammar Focus aún marca nombres inventados como erratas, el diccionario está incompleto. Si pasa limpio, está en regla. El diccionario no es exhaustivo en sentido enciclopédico: es funcional. Cuenta cuando hace la escritura más fluida y la revisión más fina.

Lo que no es

No es un wiki de su mundo. No es el lugar para describir razas, explicar la magia, trazar la historia política del reino. Para eso están las fichas de personajes, las relaciones y, si hace falta, un documento aparte. El diccionario es un servicio técnico: garantiza que la lengua de su libro sea respetada y coherente. El worldbuilding ocurre en otro sitio, y Narraya no pretende contenerlo todo.

¿Quiere ver cómo es un diccionario rellenado en un libro de ejemplo? Pruebe la demo en vivo.

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